Essentia, de Alqvimia: cuando cuidarse deja de ser una lista de tareas

Crónica de la presentación en Barcelona 

 

Hay presentaciones de producto que empiezan con un dossier de ingredientes y acaban en una charla sobre por qué nos miramos al espejo buscando el error. La de Essentia, el nuevo aceite nutritivo de Alqvimia, fue de las segundas.

 

peluqueriabarberia.com asistió a la jornada, celebrada en la sede de la marca en Barcelona, donde su técnica Nadia Morales presentó el producto ante un grupo de profesionales del media del sector.

 

Hubo una conversación —con preguntas al público, con silencios, con algún "¿os ha pasado esto?"— que fue construyendo, ingrediente a ingrediente, una idea bastante más incómoda que cualquier claim de marketing: que llevamos años fragmentando el cuerpo en zonas, cada una con su producto, su exigencia y su margen de error permitido.

 

Nadia abrió con una pregunta que sonó casi retórica y que, sin embargo, marcó el resto de la sesión: ¿por qué un producto que integre cuidado corporal, facial y capilar? La respuesta que ella misma ofreció fue una enumeración que a cualquier profesional del sector le resultará familiar, quizás demasiado: "una cosa para las uñas, una cosa para los pies..., otra cosa para aquí, otra cosa para después de depilarse". Una crema para el ombligo si hay una cicatriz, otra para los riñones, otra para las ojeras "porque resulta que aquí hay una cosa refleja". El repertorio, dicho con ironía, dibujaba un mapa corporal cada vez más subdividido, y cada subdivisión con su propio frasco.

 

La consecuencia de ese mapa, según Nadia, no es solo logística. Es psicológica. "Mi primer estrés cada mañana es mirarme al espejo y buscar el error", explicó, describiendo una rutina de belleza convertida en una caza de imperfecciones: resuelto el grano, aparece la ojera; resuelta la ojera, aparece otra cosa. Cuidar la piel, en ese esquema, deja de ser un acto de bienestar para convertirse en una tarea de control de calidad permanente.

 

Essentia nace, según lo planteó la marca en la jornada, como respuesta a ese cansancio. Un solo producto —un aceite— pensado para rostro, cuerpo y cabello, que combina en la práctica cinco categorías que suelen ir por separado: skincare, bodycare, haircare, aromaterapia y lo que Alqvimia llama longevity. Así lo recoge también la nota de prensa distribuida en el evento, que resume el planteamiento como una respuesta "al consumidor luxury más exigente" con la fórmula "menos productos, más resultados, más rituales".

 

Uno de los momentos más citables de la charla llegó cuando Nadia distinguió entre dos ideas que solemos confundir: cuidarse y exigirse. "Yo me cuido, pero hago vacaciones de mi estrés por cuidarme", explicó, poniendo como ejemplo algo tan cotidiano como salir de viaje y sentir la tentación —o la culpa— de llevarse medio neceser encima. "Me siento culpable porque digo, no me llevo el contorno de ojos. ¿Y qué hago yo sin el contorno de ojos?"

La reflexión de fondo, según planteó, es que la holística del cuidado personal —esa palabra tan repetida en los últimos años— se ha ido cargando de exigencia sin que nadie lo pretendiera. "La holística no hablaba de estrés en tus cuidados. No hablaba de exigencia, no hablaba de fronteras en el cuerpo", resumió. Essentia se presenta, en ese sentido, no como un producto más que añadir a la rutina, sino como una manera de aligerarla: un gesto que sustituye a varios, pensado para los momentos en los que la persona no quiere —o no puede— hacer "las 40 cosas" de una rutina completa.

 

Nadia fue explícita al matizar el destinatario del producto: no es un producto solo para situaciones extremas de falta de tiempo o de ánimo, pero sí está diseñado para acompañar esos momentos, "desde una depresión hasta falta de tiempo, hasta lo que sea", sin que eso signifique renunciar a sentir "conciencia sensorial y calidad" en el gesto de cuidarse.

 

Antes de entrar en la fórmula, Nadia se detuvo en una palabra que, según reconoció ella misma, se ha convertido casi en un comodín del sector: longevidad. "¿Qué es la longevidad? Vivir más años, mejor calidad de vida", planteó, para inmediatamente señalar la trampa del concepto: hoy vivimos más años que generaciones anteriores, pero no necesariamente vivimos mejor.

Lo que falta, según su planteamiento, no es tiempo sino autonomía: "que puedas levantarte de la cama, que puedas salir a comprarte tu pan, que te puedas hacer la comida, que te puedas limpiar en el baño". A eso añadió la claridad cerebral como segundo pilar de una vejez digna, distinguiendo entre una resistencia física que a veces se mantiene y una salud cognitiva que, en muchos casos, se deteriora antes. La longevidad, resumió, es seguir haciendo "las mismas funciones" que a los 60 años, aunque sea "más lento".

 

Trasladado al terreno cosmético, ese marco tiene una consecuencia que Nadia subrayó con insistencia: Essentia no está pensado para "crear más" —no busca forzar una regeneración constante—, sino para desintoxicar, renovar, recuperar y mantener lo que la piel y el cabello ya tienen. "Estamos todo el día hablando de regeneración cosmética. Qué aburrimiento", llegó a decir, con el símil de un artista al que se le exige crear sin parar: acaba agotado y sin inspiración. El cuerpo, según su argumento, necesita también procesos de vaciado y desintoxicación celular para que las funciones que ya posee no se pierdan por el camino.

 

Una de las distinciones más claras de la jornada tuvo que ver con el cabello, y conviene recogerla porque toca directamente el terreno profesional del salón. "El pelo va a morir. Esa es su función. Lo único que puedes hacer es mantenerlo", explicó Nadia, dejando claro que la fibra capilar, a diferencia de la piel, no se regenera: no va a "salir otro pelito" de una zona dañada. De ahí que Essentia no prometa regeneración capilar, sino protección y mantenimiento de la fibra existente.

 

Entrando en la fórmula, Alqvimia describe cuatro activos clave y cuatro aceites botánicos que sostienen la promesa de Essentia. Nadia los explicó uno a uno, con un nivel de detalle que agradecerá cualquier profesional acostumbrado a leer etiquetas con escepticismo:

 

El primero es el Complejo Bio-Retinol, extraído de semilla de lino y de algodón. Nadia fue clara en señalar que no tiene nada que ver con un retinol sintético: "son aspectos que se sacan de una especie de molécula que se crea con vida vegetal". Su función, según explicó, es fundamentalmente dermoprotectora frente a la exposición lumínica en sentido amplio —no solo el sol, sino también la luz de pantallas— y, en segundo lugar, densificadora y restauradora del colágeno tipo 1. La palabra clave aquí es "restaurar", no "impulsar": el activo no obliga a la piel a fabricar más colágeno, sino que ayuda a conservar el que ya tiene.

 

El segundo activo es el extracto de corteza de abedul blanco, vinculado a un proceso que Nadia llamó ubiquitinación: un mecanismo de desintoxicación celular que, según explicó, permite que la célula "viva más años, no enferme, no mute o no se autodestruya". Puso como ejemplo la acumulación de metales pesados en el organismo —por exposición laboral o por viajes frecuentes en avión— para ilustrar que la desintoxicación celular no responde a un exceso puntual, sino a residuos que el cuerpo arrastra durante años.

 

El tercer activo es la vitamina F, que Nadia desmitificó con una precisión poco habitual en este tipo de presentaciones: "la vitamina F no existe, es una mezcla de alimentos". En realidad se trata de un conjunto de ácidos grasos esenciales que, en su combinación, reciben ese nombre comercial. Su función es restaurar la barrera lipídica de la piel, esa "barrera grasa" que Nadia insistió en nombrar sin eufemismos: "tu piel es grasa", recordó, frente a la reticencia habitual a asociar la palabra "grasa" con algo positivo en cosmética.

 

El cuarto son los fitosteroles de Abisinia, que la técnica relacionó directamente con el colesterol: "es colesterol, es que esta palabra suena fatal, ¿verdad?". Su explicación fue que existe un colesterol que forma parte estructural de la piel, y que estos fitosteroles reproducen ese tipo de colesterol para reforzar la barrera lipídica, aportando hidratación, confort y suavidad de forma rápida, "como si cuidaras la piel con piel".

 

A estos cuatro activos se suman los aceites botánicos que dan cuerpo a la fórmula: jojoba, rico en ceramidas y de rápida absorción; baobab, con omegas de efecto calmante y regenerador; karanja, usado tradicionalmente en India y con función protectora frente a la oscilación térmica y la radiación solar; y Limnanthes alba, el más sedoso de los cuatro y el que aporta el tacto seco característico del producto.

 

Nadia explicó que esta combinación no es casual: según su planteamiento, la piel está compuesta principalmente por ceramidas, colesterol y ácidos grasos, lo que permite formular un producto capaz de trabajar sobre piel, cuerpo y cabello sin necesidad de fórmulas distintas para cada zona.

 

Sobre el papel del olfato, Nadia fue especialmente insistente en un punto: "el objetivo parece sencillo pero la fórmula es totalmente compleja". La composición aromática de Essentia se organiza en tres capas: una salida cítrica de limón, naranja, bergamota, petitgrain y lemongrass; un corazón floral de palmarosa y geranio; y un fondo de cedro, incienso y mirra, según recoge también la info distribuida por la marca.

 

Dentro de esa composición, Nadia se detuvo especialmente en la palmarosa, a la que llamó "la rosa de los pobres", y explicó su uso tradicional en la reparación de tejidos dañados, incluidos los asociados a heridas emocionales: cicatrices tras un aborto, tejidos quemados. Su argumento fue que esta planta se ha usado históricamente allí donde el daño físico convive con un componente de sufrimiento añadido.

 

Uno de los pasajes más singulares de la charla —y el que probablemente genere más conversación entre los asistentes— fue la explicación de Nadia sobre la capacidad del cabello para retener información biológica a largo plazo. Según explicó, a diferencia de otros tejidos del cuerpo, el cabello fija durante años los residuos de sustancias que pasan por el organismo. Puso el ejemplo del uso de análisis capilares como prueba toxicológica —mencionó específicamente su empleo en procesos de acceso a cuerpos policiales— y explicó que un análisis del cabello puede revelar el consumo de sustancias ocurrido años atrás, ya que la información queda registrada en el tramo de pelo que ha crecido desde entonces.

 

De ahí extrajo una idea que conecta con el resto de la presentación: si el cabello archiva también, en cierta medida, las etapas emocionales de una persona, no es casual que cortarse el pelo se asocie culturalmente con el deseo de cambio o de cierre de una etapa. "Cuando queremos cambiar o cortar situaciones en nuestra vida, ¿qué hacemos? Cortar", planteó, para subrayar que el vínculo entre cabello y emoción no es solo estético, sino simbólico.

 

La parte final de la presentación giró hacia la aplicación profesional del producto. Nadia insistió en la textura como uno de los dos grandes valores de Essentia junto a la eficacia: lo que la marca denomina "aceites de agua", una textura que permite un masaje ágil, de rápida absorción, sin la sensación grasa que suele asociarse a los aceites nutritivos. Esa rapidez de absorción, explicó, no compromete la sensorialidad: "tocas la piel y la hueles, y dices: no ha hecho el producto, huele rico".

 

Sobre el uso capilar, fue precisa en las cantidades: en el pelo, "dos gotitas" aplicadas de medios a puntas son suficientes, con la opción de trabajar el cuero cabelludo cuando el caso lo permita, y con la posibilidad de lavarlo o dejarlo como tratamiento tipo mascarilla.

 

Nadia enmarcó esta versatilidad dentro de una tendencia que, según ella, ya se observa en salones de Madrid, Barcelona y Bilbao: espacios de lujo orientados al hair spa, donde el foco no está en el tinte ni en el corte, sino en la experiencia sensorial alrededor del cabello. "No hay color, no hay corte, no hay estilismo. Hay emoción, hay cuidado", resumió, situando Essentia como un producto especialmente adaptado a esa categoría de ritual: desde versiones más breves, aplicables en cualquier lavacabezas de peluquería, hasta versiones más largas inspiradas en el hair spa japonés, con el característico chorro de agua sobre el cuero cabelludo.

 

Su cierre resumió el planteamiento completo de la jornada: un producto pensado para integrar cuerpo, rostro y cabello en un solo gesto, apoyado en ingredientes con función científica concreta, pero construido también, según sus palabras, escuchando "las tendencias sociales, las necesidades" del momento.

 

 

Ficha técnica

 

Producto: Essentia, aceite nutritivo multifunción (rostro, cuerpo y cabello).

 

Categorías que combina: skincare, bodycare, haircare, aromaterapia y longevity.

 

Activos clave: Complejo Bio-Retinol, extracto de corteza de abedul blanco, vitamina F, fitosteroles de Abisinia.

 

Aceites botánicos: jojoba, baobab, karanja, Limnanthes alba.

 

Perfil olfativo: salida cítrica (limón, naranja, bergamota, petitgrain, lemongrass), corazón floral (palmarosa, geranio), fondo (cedro, incienso, mirra).

 

 

Más información: www.alqvimia.com · @alqvimia_official

Más allá de la estética: por qué la salud capilar es el valor añadido definitivo para el/la profesional en 2026

Por Joan Muñoz
Editor de PB.COM | Consultor y asesor de Marca en el sector beauty.

 

 

Tuve el privilegio de participar en el podcast “Lo que tu piel y cabello dicen”, conducido por Thais Reche, en el marco del Congreso Internacional de Dermotricología. La conversación giró en torno a un eje que, como comunicador y observador de este sector durante años, considero el punto de inflexión más importante para el futuro de nuestros salones y barberías: la convergencia absoluta entre salud y belleza.

 

En un mercado saturado de tendencias efímeras y promesas vacías, la pregunta que siempre me hacen marcas y profesionales es la misma: “¿Qué necesitamos para destacar y ser relevantes en los medios y ante el cliente?”

 

Mi respuesta no ha cambiado, pero hoy tiene un nombre y un apellido: ser auténticamente noticiable. Y no hay mejor ejemplo de ello que la trayectoria de Laboratorios Kapyderm.

 

El secreto de la visibilidad: la sustancia sobre el ruido

 

En la era de la sobreestimulación digital, donde las marcas luchan por unos segundos de atención, la verdadera comunicación no consiste en gritar más fuerte, sino en tener algo relevante que decir. El Human Branding nos enseña que las marcas son, en definitiva, lo que la comunidad dice de ellas. Y esa reputación no se compra con publicidad; se construye con décadas de coherencia, ciencia y servicio.

 

Cuando conocí Kapyderm hace años, revisando notas de prensa en mi despacho, algo me hizo detenerme e investigar. No era una marca más lanzando un producto milagroso. Era la primera y única compañía dedicada de forma exclusiva y patentada a la salud del cuero cabelludo y el cabello a través de la dermotricología.

 

Mientras otros seguían modas, Kapyderm construía ciencia. Y 37 años después, esa apuesta no solo sigue vigente, sino que se ha convertido en la columna vertebral de lo que el profesional de la peluquería y la barbería necesita hoy.

 

“No existe belleza sin salud”: la brújula del sector

 

Durante el congreso, Pastor Vilaseca, CEO de Kapyderm, soltó una frase que resume a la perfección el cambio de paradigma que estamos viviendo: “No existe belleza sin salud”.

 

Sencillo. Contundente. Verdadero.

 

Durante décadas, el sector se ha centrado en el resultado visible: el corte, el color, el peinado. Pero el cliente de 2026 es más informado, más exigente y, sobre todo, más consciente. Ya no solo quiere verse bien; quiere que su cabello y su cuero cabelludo estén sanos.

 

Aquí es donde reside la gran oportunidad de diferenciación para peluqueros y barberos. El valor añadido ya no está solo en la habilidad técnica de las tijeras o la máquina, sino en la capacidad de diagnosticar, aconsejar y tratar la salud capilar.

 

Kapyderm lo ha entendido desde el primer día. Su sistema de trabajo no se limita a vender un producto; se basa en la continua formación del profesional. Enseñan a identificar las necesidades reales del cuero cabelludo, a entender la fisiología del folículo y a aplicar soluciones terapéuticas y cosméticas con rigor. Esto transforma al profesional: deja de ser un mero ejecutor de estilos para convertirse en un asesor de salud capilar de confianza. Y en un mundo donde las personas quieren conversar y ser asesoradas, no que les vendan a toda costa, esa confianza es el activo más valioso de cualquier negocio de belleza.

 

A veces, en nuestra obsesión por la innovación y las nuevas tecnologías, olvidamos el valor de la experiencia y la historia. Laboratorios Kapyderm es la prueba viviente de que abrazar el futuro no significa borrar el pasado. Al contrario: sus 37 años de investigación patentada son el cimiento sobre el que se construyen la peluquería y la barbería del mañana.

 

Hoy, más que nunca, los medios de comunicación y los profesionales buscamos esto: marcas que no necesiten disfrazar su realidad porque su propia esencia es la noticia.

 

Invito a todos los lectores de peluqueriabarberia.com, PB Peluquería y PB Barbería a reflexionar sobre su propia oferta de servicios. ¿Están integrando la salud capilar como un pilar fundamental de su negocio? Si la respuesta es no, quizás sea el momento de mirar hacia quienes llevan casi cuatro décadas trazando el camino.

 

Porque al final, como bien nos recordó Pastor Vilaseca, la belleza es simplemente la consecuencia visible de una salud bien cuidada. Y nosotros, como profesionales y comunicadores, tenemos la responsabilidad y el privilegio de ser los guardianes de esa verdad.

Alqvimia reformula su bestseller Reafirmante de Tejidos: hasta un 25% más de firmeza con tecnología Bio-Retinol

La flacidez corporal se ha consolidado como una de las principales preocupaciones en el cuidado de la piel. Responder a esta demanda con fórmulas que combinen máxima eficacia clínica, naturalidad y un plus sensorial se ha convertido en el gran reto de la cosmética de alta gama. En este contexto, Alqvimia da un salto cualitativo al reformular su emblemático Aceite Corporal Reafirmante de Tejidos, perteneciente a la icónica gama Silhouette.

 

Esta nueva versión mejora la experiencia sensorial e incorpora activos de última generación y biotecnología botánica para ofrecer hasta un 25% más de firmeza. Una respuesta eficaz y segura diseñada para recuperar la elasticidad de la piel, resultando idónea incluso durante etapas de intensos cambios corporales como el postparto, la lactancia o variaciones de peso.

 

La potencia transformadora del renovado aceite corporal se apoya en una arquitectura de ingredientes articulada en tres pilares clave:

 

Complejo Reafirmante y Bio-Retinol (Retinol-Like): Combina la centella asiática (estimuladora de la síntesis de colágeno I) y el extracto de helicriso (que mejora la estructura del tejido conjuntivo) con un complejo bio-retinol formulado a base de Bidens pilosa y aceites vegetales. Este complejo actúa regulando la senescencia cutánea y renovando la piel sin causar la irritación o fotosensibilización asociadas al retinol sintético.

 

Base Nutritiva y Reparadora: Una combinación de aceites vegetales ecológicos vírgenes —rosa mosqueta, borraja, pepita de uva y almendras dulces— ricos en ácidos grasos esenciales y antioxidantes que devuelven la hidratación, suavidad y tersura a las pieles más exigentes.

 

Sinergia Aromaterapéutica: Un cóctel de aceites esenciales puros de pomelo, limón, ciprés, geranio, lemongrass y pachuli que no solo aporta un aroma fresco y energizante, sino que equilibra las emociones y eleva el ritual diario a una experiencia de bienestar holístico.

 

Los resultados del estudio organoléptico clínico independiente, realizado con mujeres de entre 35 y 55 años tras 28 días de uso diario, avalan la transformación de la piel con un 100% de tolerancia dermatológica y un 0% de irritación:

 

100% de las participantes experimentaron una mejora en la suavidad de la piel.

 

90% mostraron una mejora visible en la firmeza de los tejidos.

 

85% registraron una reducción de la flacidez.

 

Modo de empleo y presentación.

 

Con una textura suave de rápida absorción que deja la piel confortable y luminosa, se recomienda su aplicación mañana y noche mediante un suave masaje ascendente sobre las zonas a tratar.

 

La reflexión de peluqueriabarberia.com

 

En un mercado saturado de promesas efímeras, la apuesta de Alqvimia por evolucionar uno de sus grandes clásicos mediante la incorporación del Bio-Retinol es una demostración de rigor y visión. La firma demuestra que la alta cosmética natural y la efectividad médica pueden ir de la mano sin renunciar al placer sensorial. Este renovado tratamiento reaffirmante se posiciona como un imprescindible de cabecera para quienes entienden el cuidado corporal no solo como una rutina estética, sino como un ritual de salud, longevidad y bienestar para la piel.