Backstage BCN redefine la belleza oncológica: compromiso, innovación y humanidad.
El centro barcelonés presenta sus últimas novedades en estética oncológica en una jornada solidaria que recaudará fondos para la Fundación Contigo.

En la víspera del Día Mundial contra el Cáncer, el espacio Alura de Barcelona acogió un encuentro que fue mucho más que una simple presentación corporativa. Backstage BCN, empresa líder en el sector de la belleza en Barcelona, reunió a medios profesionales del sector para compartir algo que va más allá de los tratamientos estéticos: un compromiso genuino con las personas que atraviesan el cáncer.
“Desde que era una niña decía que quería hacer estética. La enfermedad del cáncer estuvo presente en mi casa”, explicaba Nuria Soteras, socia fundadora de Backstage BCN, con una emoción que impregnó toda la mañana. “Siempre me faltaba el cómo. Me formé, pero en España íbamos más atrasados que en otros países en esta especialidad”. Hoy, 22 años después de fundar la empresa junto a Josep Pérez, ese “cómo” tiene respuesta.

Diez años cuidando más allá de la estética.
Backstage BCN lleva una década ofreciendo servicios de estética oncológica, con una dedicación especial en los últimos dos años colaborando con la Fundación Corachán. “Hacemos servicios de estética solidarios cada mes y charlas con las pacientes y su personal sanitario”, detalla Nuria. Pero la vocación de servicio va incluso más allá: el equipo se ha formado en hospitales como Corachán y Quirón, junto a referentes como el Dr. Baselga.
Este año, el centro ha querido ampliar su impacto solidario colaborando con la Fundación Contigo, creada por el Dr Javier Cortés, uno de los oncólogos de mama más prestigiosos a nivel mundial. La iniciativa del 4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer, incluye la donación del 10% de toda la facturación del día, además de las aportaciones voluntarias de clientas y la venta de packs específicos.
Paty, una de las clientas que ha pasado por el proceso oncológico y que estuvo presente en el evento, resume la importancia de este tipo de servicios: “Cuando te ves bien, todo cambia. Después de tres semanas sin salir, en el momento que me pusieron la prótesis capilar salí a comprar al mercado. Esa diferencia en el inicio del tratamiento es fundamental”.
La revolución del masaje oncológico SAMO.
Una de las grandes novedades presentadas es la incorporación del masaje oncológico SAMO, en el que Backstage BCN se posiciona como pionero en Barcelona. Aina Gómez, responsable del área de estética oncológica, compartió datos contundentes: “Es una técnica de masaje muy suave que trabaja sobre neurotransmisores. Los porcentajes de mejora son espectaculares: reducción del dolor en un 50%, de la ansiedad en un 60%, del estrés en un 55% y de la fatiga en un 40%. Además, mejora el estado de ánimo, la depresión y el insomnio en un 50%”.
El masaje SAMO, que lleva un año y cuatro meses implementado en Backstage BCN, tiene una particularidad importante: puede aplicarse antes de una quimioterapia para fortalecer el sistema inmune. “Está científicamente comprobado que sube un 20% los glóbulos blancos, lo que permite continuar tratamientos oncológicos que de otro modo tendrían que aplazarse”, añade Aina. El tratamiento es tan versátil que puede trabajarse incluso sobre la ropa, algo crucial durante momentos de alta sensibilidad cutánea. “Hemos vivido varios casos este año de personas que han podido terminar su tratamiento oncológico gracias a este masaje. Si no, se habrían quedado con dos sesiones sin poder cumplir”, relata la especialista.

Cuando los pies y las manos piden auxilio…
Uno de los efectos secundarios más limitantes de la quimioterapia es la neurotoxicidad en manos y pies, que dificulta acciones tan cotidianas como subir escaleras o caminar con seguridad. “Tenemos un tratamiento específico donde reducimos el efecto secundario de forma inmediata. El hormigueo, la falta de sensibilidad… conseguimos que recuperen calidad de vida”, explica Aina. Este servicio forma parte de una carta muy focalizada: “Es cortita pero muy específica para abordar los efectos secundarios. Trabajamos con activos que tratan las inflamaciones internas y conseguimos resultados tangibles”.
Radioterapia; antes, durante y después.
Aunque la quimioterapia concentra gran parte de la atención, Backstage BCN pone el foco también en la radioterapia. “Tiene muchos efectos secundarios, aunque el tratamiento parezca más sencillo”, advierte Aina Gómez. “Preparar la piel antes es crucial para reducir eritemas y complicaciones”.
El centro ofrece un tratamiento pre-radioterapia en cabina que proporciona a la piel la resistencia necesaria para afrontar el proceso. “Lo que conseguimos es que tengan sensación de descongestión, que no haya tirantez ni ese foco de calor en la zona. Y podemos llegar al final con la piel realmente perfecta”, asegura. El cuidado no termina con la última sesión de radioterapia: “Durante dos meses la radiación sigue su curso. Hemos visto casos de personas que han bajado la guardia después del tratamiento. Por suerte, hacemos un seguimiento muy constante y lo podemos corregir a tiempo”.

Peluquería oncológica es mucho más que una peluca.
Albert Catalán, responsable del área de peluquería oncológica, presentó una de las grandes novedades del 2026: una coloración innovadora con ingredientes botánicos ricos en taninos. “Será 100% natural y nos ayudará a unificar el color y aportar grosor y brillo. Una opción muy necesaria para cubrir las canas y embellecer de forma segura”, anunció. Esta novedad, disponible a partir de marzo, llena un vacío importante: “Durante el proceso de quimioterapia paramos el mundo del color porque no hay ningún color que puedas aplicar. Este nuevo producto nos abre un campo muy importante”, explica Albert. Pero la peluquería oncológica en Backstage va mucho más allá del color. El primer contacto es crucial: “El cuero cabelludo es una continuación de la piel. Hacemos un diagnóstico inicial donde damos toda la información: qué productos puedes usar, cuáles no, cuándo cortarse el cabello…”
Los detalles marcan la diferencia: “Cuando rapas con máquina, hay que dejar un poquitín más de longitud para que en el proceso de caída no pinche. La piel está tan sensible que estos detalles son fundamentales”. La personalización de prótesis capilares es otro pilar: “Mientras cuidas la peluca, te pueden hacer un masaje. Intentamos que en todo el proceso el confort y el bienestar sean máximos”. Y un servicio especialmente valorado es el cuidado del cuero cabelludo: “Ayuda a que la toxicidad por los tratamientos se elimine más rápido, favoreciendo la regeneración folicular”. Cuando el cabello vuelve a crecer, surge un fenómeno curioso: “Crece muy débil al principio y las canas se concentran en zonas específicas, no de manera general. Aquí es donde nuestro nuevo color marca la diferencia”, detalla Albert.

Equipo multidisciplinar y enfoque 360°.
Una de las señas de identidad de Backstage BCN es su enfoque integral. “Trabajamos en equipo multidisciplinar: nutrición oncológica, fisioterapia, micropigmentación para reconstrucción de areola, peluquería, estética oncológica… y un acompañamiento 100% del cliente”, enumera Aina Gómez.
La micropigmentación, como destacó Paty durante su intervención, resulta esencial: “Es muy importante para la reconstrucción de areola y para sentirte completa de nuevo”. Pero quizá lo más valioso es el acompañamiento emocional: “Estamos conectadas con ellas y con ellos día a día. Saben que nos pueden escribir y que estamos detrás de ese WhatsApp. Estamos siempre ahí”, asegura Aina. Este seguimiento personalizado marca la diferencia. “Hacemos una primera sesión de pautas de autocuidado: qué debes hacer en casa, cómo seguir tu día a día, qué activos podemos retirar y cuáles debemos mantener. Porque en el hospital la información pasa de largo, y luego las pacientes quedan como colgadas”, explica Gómez.

La brecha entre hospital y salón.
Una de las reflexiones más potentes de la jornada surgió al hablar de la desconexión entre el ámbito hospitalario y los servicios de belleza oncológica. “En los hospitales deberían saber toda la oferta que hay. Al final, los oncólogos llevan el tratamiento médico, pero nosotros somos los profesionales de la estética”, señalaba Nuria Soteras.
Aina añadía: “Hablábamos hace poco con una enfermera de un hospital que nos decía: ‘Yo les aconsejo que vayan a tal sitio para pelucas, pero ni hay medios ni soy la persona adecuada para esto. Si pudiera, os derivaría a vosotros'”. La información sobre cuidados estéticos durante el tratamiento oncológico muchas veces se da “al pasar”, y las enfermeras hacen lo que pueden. “Ahí es donde entramos nosotras”, insiste Aina. Esta desconexión es especialmente grave teniendo en cuenta el impacto del bienestar estético en la evolución del tratamiento. “Hay estudios que demuestran que el masaje y las cremas ayuda muchísimo. Pero esto no se comunica lo suficiente”, lamenta Soteras.
Más allá del cáncer de mama.
Aunque tradicionalmente los servicios de estética oncológica se han asociado al cáncer de mama, Backstage BCN trabaja para ampliar el foco. “El cáncer ha avanzado en edad. Hay muchísima gente entre 40 y 50 años, y muchos hombres”, apunta Nuria. “Los hombres se cuidan ahora mismo. Quieren tratamientos faciales, capilares, masajes… Si lo supieran, vendrían. No hay que centrarse solo en el cáncer de mama de mujer, es en general”, añade.
Propósito y no solo negocio.
“Las empresas buscan decir por qué hacen las cosas. No todo es ego, no todo es destacar”, reflexiona Nuria Soteras. “Hoy queríamos enseñaros propósito, compromiso y una actitud personal detrás que es, simplemente, calidad humana”. Esta calidad humana se traduce en gestos: hacer lo imposible para atender a una amiga recién diagnosticada que necesitaba micropigmentación de cejas antes de empezar el tratamiento, aunque el calendario estuviera lleno. “Hicimos lo imposible. Porque esto va de personas”, cuenta Nuria. El área de belleza oncológica, reconoce, “es muy pequeña dentro de nuestro negocio, incluso complementaria. Las especialistas tienen listas de espera y hay que hacerlo muchas veces casi fuera del horario, con un trabajo adicional”. Pero es un trabajo que nace de la vocación: “Es mi propósito”.
La gran satisfacción, concluye Nuria, “es ayudar y dar mimos, bienestar y resultados tangibles a personas que atraviesan un periodo tan crítico de su vida”.
Un sector por visibilizar.
La jornada dejó claro que, pese a los avances, queda mucho camino por recorrer en cuanto a visibilidad y reconocimiento de la belleza oncológica. “A veces nos dicen: ‘Es que no comunicáis en vuestras redes todo lo que hacéis’. Hacemos tantas cosas… Como la jornada del cáncer de mama en octubre”, reflexiona Nuria. Pero eventos como este son pasos importantes: “Presentamos novedades, damos credibilidad a lo que hacemos y facilitamos la difusión. Son piezas que construyen un relato más amplio”.
La especialización y la formación continua son pilares fundamentales. Varias esteticistas del equipo están formadas en estética oncológica avanzada, y el equipo completo se ha especializado en técnicas como el masaje SAMO o el nuevo sistema de coloración botánica.
Mensaje a la industria.
Backstage BCN lleva 22 años en el sector. Fundada por Nuria Soteras y Josep Pérez, se ha consolidado como referente en belleza integral, tendencias de peluquería e innovación en estética. Pero su diferenciación va más allá de la técnica: “Nos distingue el trato humano, la familiaridad del equipo y los valores”, concluye Nuria.
Esta jornada solidaria del 4 de febrero, con toda la recaudación destinada a la Fundación Contigo, es un ejemplo perfecto de esos valores en acción. Una iniciativa que demuestra que la belleza, cuando se pone al servicio de las personas en sus momentos más vulnerables, trasciende la estética para convertirse en cuidado, en acompañamiento y, sobre todo, en humanidad.
Porque, como bien resume el lema de esta acción: cuidar también es acompañar.





